miércoles, 17 de diciembre de 2008

Leandro Elrich

"La ecuación del tiempo es imposible, no vas a permanecer en el mismo lugar aunque no te muevas de donde estás. Es la dificultad de estar en el momento y el lugar precisos."


Leandro Elrich

sobre El carrousel

martes, 16 de diciembre de 2008

Analogías de los atractores en Plaza Serrano

Mientras los comportamientos de los transeúntes que caminan por Plaza Serrano parecen más un asunto natural y aún así bastante indeterminado, logramos comprender cómo existe un orden que habita entre el desorden para manifestarse en los rincones menos esperados. El flujo y el volúmen de los transeúntes aumenta y disminuye no siempre según su antojo, y algunas de las pistas se esconden en los nodos de atracción que hace de esta una situación comparable al movimiento de un atractor extraño.

Vemos en el movimiento que entonces no es necesario independizar los desencadenamientos aleatorios de las relaciones casuales que generan un volúmen de flujo, sino que lo interesante es el momento de choque e interacción real entre los puntos de atracción. Lo interesante no es el resultado sino el movimiento, el proceso, el comportamiento. Así entonces, es posible construir una lógica de sentido que permita engranar los volúmenes como relaciones y la aleatoriedad de un choque y cambio inesperado en los mismos, ya establecidos como un objeto de estudio.
Teniendo en cuenta lo anterior, pensamos en varias analogías posibles:

La tecnología y los medios de comunicación cuentan con millones de posibilidades para enviar mensajes publicitarios, aún así, quienes mejor conocen las reglas del mercadeo comprenden que la corriente del voz a voz es la potencia de cualquier campaña, bien sea para hacerla exitosa o para otorgarle un destino fracasado. Así mismo, de la misma manera funciona un teléfono roto cuando el mensaje, exponencialmente se modifica por acción "equivocada" de alguno de sus participantes. Lo más interesante de entenderlo desde el caos, es que el error no es una variable. Sólo el movimiento, el proceso, el comportamiento.

Una gran red por ejemplo, es la que crean las hormigas, de conducta muy social, cuando construyen sus colonias, que aunque sea instintivo y tenga una función dentro del grupo, puede hablar muy bien de las diferentes interacciones que afectan las diferentes relaciones dentro del espacio.
Por otro lado, las posibilidades del internet como red permite acercarse a los diferentes puntos de atracción mientras que se obvian otros, aleatoriamente, pero de cualquier manera existentes como una ruta posible. De esta manera funcionan las narraciones no-lineales que dan vida al intertexto y permiten navegar una cantidad de rutas suspendidas en una elección; similar a esto, los websites de poesía y creación literaria automática. Y, finalmente, relativamente de manera diferente, funciona el spam, en sí mismo un flujo aleatorio pero regido por patrones ya establecidos desde su programación y a la vez comunicadores de choques y diferencia en potencia, por ser agentes llenos de información-ruido.
Para información interesante sobre los atractores y teoría del caos:

domingo, 30 de noviembre de 2008

"Con el auge del hipertexto y de los sistemas mutimediales, conceptos como aleatoriedad y caos, han ayudado a crear una nueva estética y una nueva percepción en los interactores."

Carmen Gil

Imágenes y complejidad y la desterritorialización




imagenes de fractales en Vision of Chaos


Vale decir que cuando estas tecnologías se juntan con el arte, se pueden generar preguntas aún más poéticas. Como diría Calabrese, el artista es el único capaz de llegar a mirar un pasado convirtiéndolo en elemento jugoso para ser un presente, lo reactiva aportándole nuevos elementos, sin la mirada segura y utópica del tiempo muerto idealizado y sobreviviente en el imaginario, y, sobretodo, (porque también puede agarrarse de allí para crear algo nuevo) sin la mirada temerosa que se le tiene al cambio y al futuro.

La obra por ejemplo de Manny Tan es un ejemplo perfecto para la demostración de una nueva lógica en donde el actuar no tiene un principio ni un final, en donde el sujeto con un click despliega miles de graficas diferentes en donde él quiera, sin ganar o perder. El cuestionamiento está en la determinación de quien interactúa con la obra y es quien en últimas decide la duración de dichas fractalizaciones gráficas. Caminar por Buenos Aires se siente así, como un caminante de lo hipertextual, de la posibilidad infinita de millones de links o nodos que esperan en el ciberespacio a ser conectados entre sí en la aleatoriedad de sus recorridos, a la ciudad. No existe del todo en el ciberespacio la ciudad estriada (cerrada, cuadriculada y firme en sus recorridos) (Deleuze y Guattari) a menos que el sujeto repita ese mismo recorrido ya conocido por sus viajes virtuales incluso así, los caminantes e interactores de la ciudad y de los softwares de complejidad, respectivamente, pueden encontrar que cada vez haya más posibilidades de salto desde donde se localiza. El hipertexto es la deriva permanente sobre lo que probablemente se pueda encontrar “allá afuera”, una ciudad lisa (indeterminada, sin recorridos establecidos, aleatoria desde su comienzo hasta su final) genera más que nada y en su acción consciente (más positiva para el estudio mismo del ciberespacio) caminantes, nómadas, y no únicamente habitantes sedentarios.

“the same time poetically capture our new image of the world- world as the dynamic networks of relations, oscillating between order and disorder- always vulnerable ready to change with a single click of the user”. [1]
Miltos Manetas

[1] MANOVICH, Lev. Abstraction and Complexity. Recuperado el 22 de Noviembre de 2008 en: www.manovich.net/DOCS/abstraction_complexity.doc

La complejidad para el aprendizaje

Las representaciones y construcciones más tradicionales de aprendizaje tienden a reafirmar, reterritorializar conocimiento y conductas muchas veces automáticas. Según el común denominador en el pensamiento de la complejidad, esto funciona de maneras diferentes:
la información genera más información y en este caso por ejemplo de la llamada conjunción, la importancia se da en las transformaciones socio-mediáticas en donde se crea un encuentro “interpersonal como intrapersonal”[1] en un constante flujo de interacción. Así, estas potencias, son inmediatamente materializadas en tanto que para ser, necesitan extenderse hacia un nuevo objeto y contraen otro anterior, como el choque de la deriva, así como en el momento en el que el aprendizaje se abandona y ese antiguo expandir se convierte en un hábito.

Toda potencia es a la vez una impotencia[2],

Y así entonces muchas de las relaciones que se forman y crean identidades nuevas, están reconstruyendo referentes previos al estado de cosas actual. Así también, el ser capaces de crear una imagen en la red de deriva con respecto a dicho espacio, indeterminado por default, deja que la pregunta por la representación se amplíe, sin embargo, alentando nuevamente las posibilidades de una nueva concepción de mismidad (el sujeto en su propio ser) y alteridad (si se quiere lo más básicamente referido como la representación en el sujeto de lo externo y lo social).

¿Qué mejor que la deriva del caminante, flaneur, en ciudades dispuestas a una exploración desde la lógica de la complejidad?

[1] HERRERA, Laura. Nuevas realidades, nuevos ritmos, otras estructuras. Departamento de Comunicacion y Filología del Instituto tecnológico y de estudios superiores de Monterrey. Recuperado el 27 de Noviembre en:
www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n13/nvrea13.html
[2] Nociones desde Ricoeur en El sí mismo como otro, Siglo XXI, Madrid, 1996

Lo interdisciplinario

Todas estas investigaciones son hechas por científicos, matemáticos, artistas y pensadores con la intención de llegar a avances fructíferos para el hombre y para en su unión reformular a un sujeto del que sólo poseen algunas piezas. La interacción en sus nuevas formas es entonces la metáfora o la prueba más clara de la conclusión a la que poco a poco ha llegado el científico o el artista que tiene acceso a dichos avances, y es la presencia y la necesidad, cada vez más fuertes, de una interdisciplinariedad que ha generado un cruce en el desarrollo de preguntas, desarrollo que ya había ido bifurcándose durante un largo período de tiempo y finalmente ha llegado a albergar la unión de múltiples puntas paralelas. Esto implica entonces que las investigaciones ya no están formuladas por una ciencia o disciplina únicas, sino que ahora se podría generar una misma pregunta desde todos los campos, o mejor, se concibe que las respuestas se produzcan desde una partícula aportada por cada uno de los saberes.

La complejidad desde la literatura

Podría decirse que la contemplación de las nubes nos pone delante un mundo donde hay tantas formas como movimientos; los movimientos le dan formas, las formas están en movimiento y el movimiento las deforma siempre. Es un universo de formas en continua transformación.

Charles Baudelaire

Este movimiento de turbulencias es en últimas la mejor forma de hacer referencia a millones de sistemas complejos y de redes de intermitencias que no señalan la linealidad en las formas, sino que se comprenden a sí mismas como la única forma de abstracción posible, ya no desde la reducción de las formas, sino desde la posibilidad de concebir la abstracción como una forma de complejizar y solucionar en un mismo lugar un problema. “El jardín de los senderos que se bifurcan”, de Borges, es por ejemplo una obra que, como las palabras de Baudelaire, colocan a Borges en una posición de referencia a formas de interacción y de representación de la complejidad, lejanas a su tiempo pero no a sus formas. Algo así como una autorreferencia para el cuento que en sí mismo habla de la ausencia del tiempo para llegar a él; así sucede cuando se encuentra la relación entre Borges y las redes de comunicación y a la vez las futuristas formas de concebir el mundo desde simulaciones y los caminos hipertextuales.

Uno de los pensamientos más intensa y poéticamente descritos por Baudelaire, es precisamente una mirada que podría sin esfuerzos ser intervenida por un sentido fractálico, caótico. Replantear desde lo que poéticamente tiene un sentido y científicamente otro, una solución, un punto de unión y de convergencia es precisamente lo más interesante de cualquier intento de comprensión desde lo matemático del arte.

Como única lógica de las redes complejas, no lineales e indeterminadas, como única posibilidad en una creación de un sistema de pensamiento, todos en un mismo lugar, opcionándose miles de nodos paralelos para nuestro encuentro e interacción.Así, ¿qué tanto se le puede aplicar a la literatura? el tema de los laberintos, de la narración no lineal, etc. se convierten en temas no sólo poéticos sino también abiertos al flaneur que como buen caminante podrá expandirse hasta los diferentes territorios que el entendimiento y la experiecia permiten.

Recuerda entonces a las redes de películas como Ghost in the Shell y nos hace pensar en simulaciones únicamente extendidas hacia las posibilidades máximas del caos, el movimiento y las interfases imaginario, de un lugar-no lugar, de la deriva constante.

Un laberinto como el de Borges recuerda las concepciones de los espacios lisos y estriados que allí comparten un techo, es decir, si se trata de tomar el concepto de una deriva en las decisiones de un sujeto cuyas posibilidades se vuelven infinitas pero su solución se encuentra en sí mismo, un espacio liso es el único posible; el jardín es entonces el impulsor de la potencia del aprendizaje de un sujeto en permanente encuentro con el amparo de una opción y el abandono de otra; el recogerse y expandirse sin la presente generación de hábitos que viene después del aprendizaje: sigue en constante cambio. “Es querer seguir siendo lo que eres aquello que te limita” se escucha en Ghost in the Shell.
Porque lo más interesante no es entonces entender el algoritmo como una solución a un problema, sino una solución-problema, así dispuesta por replantear lo que significa el "problema" en sí.

“Esa trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran, abarca todas las posibilidades. No existimos en la mayoría de esos tiempos; en algunos existe usted y no yo; en otros, yo, no usted; en otros, los dos (…) usted, al atravesar el jardín, me ha encontrado muerto; en otro, yo digo esas mismas palabras, pero soy un error, un fantasma.” (Borges, s.d, pg.312)

Una forma más de cada paralelo que responde:

¿A dònde irá la recién nacida? La red es infinita.
Ghost in the Shell


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